El ministro de Economía italiano, Giorgetti, anunció un descuento de 17 céntimos por litro únicamente en el diésel, justificando que no se intervino en los impuestos sobre el tabaco. Esta medida ha generado críticas por parte de la oposición, especialmente de Schlein, quien cuestionó la exclusión de la gasolina del descuento. El ministro Salvini, por su parte, indicó que están dispuestos a considerar nuevas intervenciones incluso después del 6 de agosto. La decisión se centra en aliviar la carga financiera sobre los transportistas y sectores dependientes del diésel. El gobierno busca equilibrar las necesidades económicas con las restricciones fiscales existentes. La discusión resalta las tensiones políticas en torno a las políticas de precios de los combustibles en Italia. Se espera que el tema continúe siendo un punto central en el debate público.