El Senado italiano aprobó un proyecto de ley que amplía significativamente las áreas de caza y el número de especies que pueden ser cazadas. La normativa ha generado una fuerte oposición por parte de partidos de la oposición y organizaciones ecologistas. Los críticos denuncian que la ley facilita la caza indiscriminada, calificándola de "ley de tiro al blanco". Argumentan además que la nueva legislación podría ser inconstitucional. El gobierno defiende la medida como una forma de gestionar mejor la fauna silvestre y equilibrar los intereses de los cazadores con la conservación del medio ambiente. Se espera que la ley entre en vigor en los próximos meses, tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado. La controversia sobre la ley continúa generando debate público en Italia.