Nuevos resultados de las pruebas forenses en el caso del doble homicidio en Aigio arrojan dudas sobre la conexión directa del sospechoso con el crimen. Los análisis no detectaron rastros de sangre, ADN o huellas dactilares que lo vinculen a las armas utilizadas o a las víctimas. La investigación se centra ahora en otras líneas de evidencia, a pesar de que un hombre de 65 años de nacionalidad italiana permanece como principal sospechoso. Las autoridades griegas continúan analizando la evidencia recolectada en la escena del crimen. Este hallazgo complica la acusación y podría requerir una reevaluación de las pruebas presentadas hasta el momento. La falta de evidencia física directa no descarta la participación del sospechoso, pero exige una investigación más exhaustiva. Se espera que las autoridades proporcionen más detalles en los próximos días.