La Federación Italiana de Fútbol (Federcalcio) ha anulado el acuerdo con Andrea Pirlo debido a su conexión con la casa de apuestas rusa Fonbet. Esta decisión ha desencadenado una serie de dimisiones importantes. Paolo Maldini y Leonardo, figuras clave en la federación, han presentado su renuncia tras una reunión con Giovanni Malagò, presidente del Comité Olímpico Nacional Italiano (CONI). La salida de Pirlo se relaciona con investigaciones sobre posibles apuestas ilegales. Se especula que Roberto Mancini podría ser el próximo seleccionador nacional. Este escándalo sacude profundamente el fútbol italiano y plantea interrogantes sobre la integridad competitiva. La federación se enfrenta ahora al desafío de reconstruir su imagen y encontrar nuevos líderes.