Un empresario italiano de 62 años, Antonio Faccin, está siendo juzgado en Rumanía por la presunta violación repetida de un niño de 12 años en septiembre de 2023. La investigación sugiere que Faccin permaneció solo ocho semanas en prisión preventiva antes de ser liberado, presuntamente mediante soborno a una agente de policía. El caso, trasladado de Beiuş a Salonta, se está llevando a cabo con un ritmo lento y bajo un estricto secreto judicial. El Consejo Superior de la Magistratura (CSM) ha declarado que cualquier acusado puede solicitar la confidencialidad de su caso. La lentitud del proceso y la confidencialidad han generado preocupación sobre la transparencia del sistema judicial en este caso. Las autoridades continúan investigando las acusaciones de corrupción relacionadas con la liberación del acusado.