Doce sospechosos, incluyendo dos mujeres, fueron puestos a disposición judicial tras el secuestro de Erhan Karaal, subdirector general de İBB Kültür A.Ş. en Estambul. Karaal, quien permanece hospitalizado, declaró a la policía que los secuestradores le exigieron inicialmente 300 kilogramos de oro. Posteriormente, la cantidad solicitada aumentó a 500 kilogramos, argumentando que, como responsable de la empresa cultural, debía tener acceso a fondos. La investigación continúa para esclarecer las motivaciones y la planificación del secuestro. Las autoridades no han revelado detalles sobre el estado de salud actual de Karaal más allá de que está recibiendo tratamiento médico. El caso ha generado preocupación en la ciudad y ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de figuras públicas. Se espera que en los próximos días se presenten cargos formales contra los detenidos.
