Un grupo de turistas israelíes denunció un ataque en un hotel en la isla griega de Creta, perpetrado por una multitud hostil. Según los relatos, los asaltantes irrumpieron en el hotel mientras los turistas cantaban en hebreo, gritando insultos como "F*ck Israel" y consignas a favor de Palestina. Un turista israelí resultó herido de gravedad al ser impactado en la cabeza por un proyectil de aire comprimido. Las autoridades griegas han iniciado una investigación sobre el incidente, que ha generado preocupación entre la comunidad judía y las autoridades israelíes. El ataque ha sido condenado como un acto de antisemitismo y violencia. Se desconoce el número exacto de agresores y las motivaciones específicas detrás del ataque, más allá de la aparente hostilidad hacia Israel. El incidente subraya las crecientes tensiones relacionadas con el conflicto israelí-palestino que se manifiestan a nivel internacional.