Un médico palestino detenido por el ejército israelí en Gaza a finales de 2024 ha presentado una solicitud de liberación ante el Tribunal Supremo de Israel. Las autoridades israelíes lo acusan de pertenecer al movimiento Hamás. Organizaciones de derechos humanos denuncian que el médico ha permanecido más de 500 días en prisión sin cargos formales. Su caso ahora se encuentra en manos del Tribunal Supremo, que deberá decidir sobre su posible liberación. La defensa argumenta la prolongada detención sin acusación como una violación de sus derechos. El caso ha generado atención internacional debido a la preocupación por el trato a profesionales de la salud en zonas de conflicto. La decisión del Tribunal Supremo podría sentar un precedente importante.