Las oficinas del Primer Ministro israelí expresaron su indignación tras las declaraciones del diputado Moshe Saada, quien sugirió que Israel estaba al borde de un ataque a Irán este fin de semana. Posteriormente, Saada aclaró que se refería a un posible ataque de Estados Unidos, no de Israel. Esta retractación se produjo después de que el ex presidente Trump mencionara que estaba considerando un ataque importante. Un funcionario del gobierno calificó las declaraciones de Saada como "disparates" y afirmó que el diputado "no sabe nada". El incidente ha generado tensión y confusión sobre las posibles acciones militares en la región. La situación subraya la sensibilidad en torno a Irán y el potencial para interpretaciones erróneas de las declaraciones de los funcionarios israelíes.