Una investigación conjunta ha revelado que el ejército israelí atacó deliberadamente y mató a la periodista libanesa Amal Khalil en el sur de Líbano. El ataque, según las conclusiones, no fue un incidente colateral sino una acción intencionada. Tras el ataque, se denuncia que Israel obstaculizó las labores de rescate durante horas, complicando aún más la situación. Esta obstrucción impidió la asistencia oportuna a la periodista. Las conclusiones de la investigación señalan una grave violación de la libertad de prensa y de las leyes internacionales humanitarias. El incidente ha generado fuertes críticas y llamados a una investigación independiente por parte de organizaciones de derechos humanos y de periodistas. Se espera que haya repercusiones diplomáticas como resultado de estas acusaciones.