Un miembro del parlamento israelí, Ariel Kellner, del partido Likud, ha calificado a Turquía de "estado enemigo" en un contexto de crecientes tensiones bilaterales. La declaración refleja una preocupación por las políticas y acciones del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. Kellner expresó su inquietud por las amenazas percibidas provenientes de Turquía, sin especificar detalles concretos. Esta postura contrasta con las relaciones históricas entre Israel y Turquía, que han experimentado altibajos. La escalada verbal se produce en un momento de tensiones regionales y cambios geopolíticos. La declaración de Kellner podría complicar aún más las relaciones diplomáticas entre ambos países. Se espera que esta postura genere reacciones tanto en Turquía como en la comunidad internacional.