El pleno de la Knesset ha aprobado oficialmente una nueva ley que afecta a la educación superior. Esta legislación permite que las instituciones académicas establezcan rutas de estudio separadas para hombres y mujeres. La medida se aplica específicamente a los niveles de maestría y doctorado. Con esta decisión, se expande el marco de segregación de género dentro del sistema universitario. El objetivo es permitir que ciertos sectores opten por un entorno educativo segregado. Esta normativa marca un cambio significativo en la organización de los estudios avanzados en el país. El proceso de implementación ahora dependerá de cada institución de educación superior.