El ejército israelí demolió una vivienda perteneciente a palestinos en la localidad de Al-Khader, cerca de Belén, en Cisjordania ocupada. La demolición se justificó alegando la falta de permisos de construcción. Este incidente se suma a una serie de demoliciones similares en la región, generando tensiones y críticas. Las autoridades israelíes argumentan que estas estructuras se construyen ilegalmente en territorio ocupado. Por su parte, los palestinos denuncian que estas demoliciones buscan desplazar a la población y consolidar el control israelí sobre el territorio. No se reportaron heridos durante la demolición, pero la familia afectada ha perdido su hogar. La comunidad internacional ha expresado preocupación por el aumento de estas prácticas.
