El cineasta Tal Goldberg regresa a su comedia de ciencia ficción israelí, "No Creo, Soy un Robot". La película, inspirada en el cine de los años ochenta, narra la historia de un joven sensible que descubre un sorprendente secreto: es en realidad un robot creado para la guerra. La trama explora temas de identidad y la búsqueda del propósito en un contexto futurista y humorístico. Goldberg ha expresado su entusiasmo por revitalizar este proyecto, resaltando su nostalgia por el género y su deseo de ofrecer una perspectiva fresca. Se espera que la película atraiga a un público amplio, tanto nacional como internacionalmente, gracias a su mezcla única de comedia, ciencia ficción y elementos emocionales. La producción promete un viaje entretenido y reflexivo sobre la naturaleza de la humanidad y la tecnología.