Las conversaciones para una posible alianza entre los partidos Azules y Blancos, Reservistas y Dedy Simhi continúan, pero se enfrentan a importantes desacuerdos, especialmente en relación con la postura hacia los partidos Haredíes (ultraortodoxos). A pesar de los informes de una fusión inminente, persisten diferencias significativas que complican el acuerdo. El partido Reservistas también está explorando alternativas, buscando posicionarse como un actor clave en la formación del próximo gobierno. Su objetivo es ejercer influencia decisiva, aspirando a ser el "hacedor de reyes". Las fuentes indican que la formación de una coalición estable sigue siendo incierta. La resolución de estas diferencias determinará el panorama político israelí en las próximas elecciones.