El movimiento activista "Standing Together" ha decidido dar el salto a la política institucional israelí mediante la creación de un partido. Esta transición busca transformar las protestas callejeras en una plataforma de representación política formal. El objetivo central de la organización es fomentar la unidad entre la población judía y la palestina. Su propuesta programática se basa en la implementación de condiciones de igualdad de derechos para ambos grupos. A pesar de la sencillez de su mensaje, la iniciativa es percibida como provocadora por diversos sectores de la sociedad israelí. El partido aspira a romper las barreras actuales para construir una convivencia equitativa. Con este paso, los fundadores buscan convertir la movilización social en cambios legislativos y políticos concretos.
