A pesar del anuncio de un alto el fuego negociado entre Teherán y Washington para poner fin a la guerra en Oriente Medio, Israel ha llevado a cabo nuevos ataques aéreos en el sur de Líbano, causando al menos 16 muertes. Los bombardeos, concentrados en la región de Nabatiyé, se producen tras una breve disminución de la intensidad de los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah. Israel justifica los ataques como represalia por el lanzamiento de más de 50 proyectiles por parte de Hezbollah contra sus soldados. Hezbollah, aunque no ha reivindicado ataques recientes, defiende su derecho a responder a las agresiones israelíes. El acuerdo de alto el fuego, que incluye el cese de hostilidades en todos los frentes, incluyendo Líbano, está ahora en riesgo debido a esta escalada de violencia. Las autoridades libanesas confirman la muerte de un soldado y reportan numerosos bombardeos en el este y sur del país. La situación plantea serias dudas sobre la viabilidad del acuerdo de paz.