Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han anunciado una operación que ha afectado significativamente la cadena de mando de Hezbolá. La ofensiva resultó en la eliminación de más de diez comandantes de campo del grupo libanés. Entre los fallecidos se incluyen reemplazos designados tras la muerte de otros líderes previamente neutralizados. Según fuentes militares israelíes, el ataque busca desestabilizar la capacidad operativa de Hezbolá. La operación representa una escalada en las tensiones fronterizas entre Israel y el grupo armado. Las FDI no han detallado los métodos utilizados en los ataques, pero afirman que han logrado un golpe considerable a la organización. Se espera que Hezbolá responda a estas acciones en un futuro próximo.