El ejército israelí llevó a cabo ataques aéreos en las afueras de Beirut, la capital de Líbano, el domingo 14 de junio de 2026. Estos ataques se produjeron a pesar de la existencia de un alto el fuego previamente acordado entre Israel y Líbano. Las acciones israelíes representan una escalada de tensiones en la región. No se han reportado detalles inmediatos sobre las consecuencias de los ataques, ni sobre posibles víctimas o daños materiales. La comunidad internacional observa con preocupación esta nueva violación del cese al fuego. El incidente plantea interrogantes sobre la estabilidad del acuerdo y el futuro de las relaciones entre ambos países.