Israel llevó a cabo ataques en los suburbios sur de Beirut el domingo, resultando en la muerte de tres personas. El ejército israelí justificó los ataques como respuesta al fuego de Hezbollah hacia el norte de Israel, y también realizó ofensivas más amplias en el sur del Líbano. Este incremento de la escalada ocurre en un momento de expectativas sobre un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto en Medio Oriente. Sin embargo, el principal negociador iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, declaró que no tiene sentido continuar las conversaciones de paz con Washington tras el ataque. Teherán ha insistido en que un alto el fuego en Líbano debe ser parte integral de cualquier acuerdo global. La situación complica las negociaciones y aumenta la inestabilidad en la región.
