El ejército israelí llevó a cabo ataques en las afueras de Beirut el domingo, dirigidos a infraestructura perteneciente a Hezbollah. Los bombardeos se produjeron a pesar de los esfuerzos diplomáticos en curso para alcanzar un acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Testigos reportaron columnas de humo elevándose sobre la capital libanesa. Las autoridades israelíes no han ofrecido detalles específicos sobre los objetivos alcanzados ni la extensión de los daños. Este ataque incrementa las tensiones en la región, especialmente en un momento de delicadas negociaciones internacionales. La acción podría interpretarse como una señal de advertencia ante un posible acuerdo entre Washington y Teherán. Se teme una escalada del conflicto en Líbano como consecuencia de esta ofensiva.
