Israel anunció la suspensión de sus relaciones con el principal diplomático de la Unión Europea en el país, tras sus comentarios sobre la posible aplicación del término “apartheid” a las políticas israelíes. La decisión se produce después de que el diplomático europeo expresara su preocupación por las violaciones del derecho internacional, incluyendo aquellas que podrían ser consideradas apartheid, según informes de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU. El gobierno israelí calificó las declaraciones como inaceptables y contrarias a la realidad. Funcionarios israelíes argumentan que las acusaciones de apartheid son un ataque a la legitimidad del Estado de Israel. La UE no ha emitido una respuesta oficial detallada hasta el momento. Este incidente podría tensar aún más las relaciones ya frágiles entre Israel y la Unión Europea.