Israel ha tomado el control de un centro perteneciente a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (UNRWA) en Jerusalén Este. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) condenó firmemente esta incursión armada, calificándola como una violación de la inmunidad diplomática. La ONU expresó su profunda preocupación por el impacto de esta acción en los jóvenes palestinos que reciben servicios esenciales en el centro. Esta toma de control genera tensiones y cuestionamientos sobre el respeto a las instalaciones y protecciones de las agencias internacionales. La UNRWA ha solicitado una investigación completa sobre el incidente y ha instado a Israel a garantizar la seguridad de su personal y las instalaciones. Este suceso complica aún más la situación en Jerusalén Este, una zona de conflicto constante.