El nuevo asesor de seguridad nacional israelí, Shmuel Ben Ezra, convocó a una reunión urgente para discutir opciones que permitan la salida voluntaria de civiles de la Franja de Gaza. La iniciativa, que busca “fomentar la emigración voluntaria”, ha sorprendido a funcionarios israelíes debido a la falta de países dispuestos a recibir a los desplazados. A pesar de la ausencia de acuerdos de acogida, la administración actual prioriza explorar alternativas para reducir la población civil en Gaza. La reunión se centra en estrategias para facilitar la partida de residentes palestinos, aunque los detalles específicos no han sido revelados. Esta medida refleja una creciente preocupación por la seguridad y la situación humanitaria en la región. La falta de cooperación internacional representa un obstáculo significativo para la implementación de este plan.
