Israel planea aprobar una asignación de 1.000 millones de shekels (337,8 millones de dólares) para la construcción de nuevos asentamientos y la mejora de infraestructuras en Cisjordania ocupada. La iniciativa, impulsada por el ministro de Finanzas israelí Bezalel Smotrich, busca expandir la presencia israelí en la región. Smotrich, conocido por su postura favorable a los asentamientos, ha expresado su oposición a la creación de un Estado palestino. La organización israelí de derechos humanos Peace Now ha denunciado la medida. Esta asignación de fondos podría intensificar las tensiones en la región y complicar aún más las perspectivas de paz. La aprobación formal de los fondos está prevista para este jueves. La expansión de los asentamientos es considerada ilegal según el derecho internacional por gran parte de la comunidad internacional.