Un anexo clasificado dentro del acuerdo marítimo entre Israel y Líbano asegura que las retiradas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se realizarán en función de las condiciones sobre el terreno, y no de forma automática. Según una fuente oficial, este anexo permite a Israel mantener la libertad de acción en una zona de seguridad específica. Paralelamente, las FDI demolieron un túnel de 200 metros utilizado por Hezbollah como instalación para drones. Este túnel representaba una amenaza estratégica para Israel. El acuerdo, aún en proceso de implementación, busca delimitar las fronteras marítimas entre ambos países y evitar futuras escaladas de tensión. La existencia de este anexo subraya la importancia de las consideraciones de seguridad para Israel en el marco del acuerdo.