Tras una escalada de violencia nocturna en el sur del Líbano, Israel y Hezbolá han acordado un cese al fuego. Los enfrentamientos, que se intensificaron durante la noche, resultaron en la muerte de más de 18 personas en ataques israelíes. Cuatro soldados israelíes también perdieron la vida en los combates. El alto el fuego se produce en un momento de crecientes tensiones regionales y mientras se negocia un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán. La situación se mantiene frágil y el futuro de las negociaciones entre Washington y Teherán es incierto. El acuerdo de cese al fuego busca evitar una mayor escalada del conflicto en la región. Se desconoce por el momento la duración del alto el fuego y las condiciones específicas acordadas.