Un alto el fuego entre Israel y Hezbolá entró en vigor el viernes por la tarde, hora local. La tregua busca calmar las crecientes tensiones en la frontera entre ambos grupos. No se especificaron los detalles del acuerdo ni los mediadores involucrados en las negociaciones. El cese de hostilidades se produce tras un período de intercambio de disparos y amenazas mutuas. La situación en la región ha estado particularmente volátil en las últimas semanas. Se espera que el alto el fuego permita una desescalada y facilite posibles conversaciones diplomáticas. La comunidad internacional ha acogido con satisfacción el anuncio, instando a ambas partes a mantener el acuerdo.