A pesar de la reciente decisión de la Knesset de extender el servicio militar obligatorio de 30 a 32 meses, el jefe de personal de las fuerzas armadas israelíes advierte que esto no solucionará la escasez de soldados. El aumento se produce en un contexto de crecientes tensiones regionales, con una posible reanudación de hostilidades entre Estados Unidos e Irán. El general Dado Bar Kalifa considera que la medida es insuficiente para cubrir las necesidades del ejército. Existe una creciente demanda pública para que se incluya a los ultraortodoxos en el servicio militar, un tema delicado en la sociedad israelí. La situación plantea interrogantes sobre la capacidad de Israel para responder a las amenazas en un entorno de seguridad cada vez más complejo. La escasez de personal afecta la preparación del ejército ante posibles conflictos.