Miles de judíos ortodoxos israelíes se manifestaron en Jerusalén y otras ciudades del país en protesta por el servicio militar obligatorio. Los manifestantes, en su mayoría miembros de comunidades ultraortodoxas, argumentan que el servicio en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) es contrario a sus valores religiosos y estilo de vida. La exención tradicional de estos grupos ha sido objeto de debate en Israel, con llamados crecientes a una mayor participación de todos los ciudadanos en la defensa nacional. El gobierno israelí se enfrenta a la presión de equilibrar las necesidades de seguridad con las preocupaciones religiosas. Las protestas se produjeron en un momento de tensión política y social en Israel, exacerbada por las reformas judiciales propuestas. Los manifestantes prometieron continuar con las protestas hasta que se aborden sus preocupaciones.