Las autoridades israelíes han implementado una nueva estrategia para combatir la infiltración de la inteligencia iraní. Para ello, están reclutando a rabinos e influencers con el fin de advertir a la comunidad Haredi sobre los riesgos del espionaje. Según reportes del NY Times, decenas de personas ya han sido acusadas de colaborar con Irán. Entre los detenidos se encuentran nueve miembros de esta comunidad religiosa específica. El objetivo es prevenir que ciudadanos sean manipulados o reclutados por agentes extranjeros. Estas medidas buscan cerrar brechas de seguridad dentro de sectores vulnerables de la sociedad. La operación refleja la creciente preocupación de Israel ante la actividad de inteligencia de Teherán.