La jueza sustituta de la Corte Suprema de Israel, y presidenta del Comité Central de Elecciones, indicó que un aplazamiento limitado de las elecciones podría justificarse en caso de una emergencia nacional. Sohlberg enfatizó que esta medida sería un "último recurso" y solo se consideraría ante circunstancias excepcionales. Reconoció la existencia de una profunda crisis política en el país, afirmando que negar su gravedad sería ingenuo. La declaración surge en un contexto de tensiones crecientes y debates sobre la estabilidad política de Israel. No se especificaron las circunstancias exactas que podrían desencadenar dicho aplazamiento. La jueza Sohlberg busca equilibrar la necesidad de mantener el proceso democrático con la posibilidad de responder a una crisis de seguridad o nacional. La decisión final sobre cualquier aplazamiento recaería en el Comité Central de Elecciones.
