El ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Saar, ha exigido que el Reino Unido sea expulsado del consejo de Gaza liderado por Estados Unidos, con sede en Israel. Además, Israel demanda el cierre del consulado británico ubicado en Jerusalén Este, territorio ocupado por Israel desde 1967. Esta decisión israelí se fundamenta en la reciente resolución del gobierno británico de prohibir el comercio con asentamientos israelíes considerados ilegales en Cisjordania ocupada. La medida ha escalado las tensiones diplomáticas entre ambos países. El gobierno israelí considera la decisión británica como una injerencia en sus asuntos internos y una postura hostil. El cierre del consulado implicaría una reducción significativa de la presencia diplomática británica en Jerusalén Este. Esta situación podría tener repercusiones en los esfuerzos de paz en la región.