El ministro israelí Bezalel Smotrich declaró que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) permanecerán en Líbano durante años, incluso si Estados Unidos lo exige. Según Smotrich, la retirada de las tropas israelíes no se considerará hasta que Hezbolá se desarme por completo, una condición que, según él, cuenta con el acuerdo del primer ministro. Esta postura desafía las posibles presiones estadounidenses para una retirada. Paralelamente, equipos iraníes y estadounidenses se encuentran actualmente en Suiza para negociaciones finales en busca de un acuerdo. La situación refleja una creciente tensión en la región y la determinación de Israel de mantener su presencia militar en Líbano. El objetivo principal, según las declaraciones, es garantizar la desmilitarización de Hezbolá.
