Israel intensificó sus operaciones militares en Líbano con un nuevo ataque el jueves, ignorando las presiones de Estados Unidos para una retirada. Las fuerzas israelíes han declarado que permanecerán en Líbano el tiempo que consideren necesario, sin establecer un plazo para su retirada. Esta postura desafía directamente las expectativas de Washington, que busca una desescalada en la región. El nuevo ataque israelí no ha sido detallado en cuanto a objetivos o consecuencias. La permanencia de Israel en Líbano continúa generando tensiones y preocupación internacional. La situación plantea interrogantes sobre el futuro de la estabilidad regional y el papel de la mediación internacional. El ejército israelí no ha ofrecido comentarios adicionales sobre sus planes futuros en Líbano.