El ministro de Defensa israelí, Yisrael Katz, ha declarado que Israel no retirará sus tropas del sur de Líbano, ni siquiera si Estados Unidos lo solicita. Katz afirmó que el ejército israelí continuará manteniendo su presencia en las áreas ocupadas en el sur de Líbano y en Siria. Esta postura desafía las posibles presiones diplomáticas de Washington para una retirada. La declaración sugiere una determinación israelí de mantener su influencia y seguridad en la región, a pesar de las consideraciones externas. No se especificaron las razones estratégicas detrás de esta decisión, pero se entiende que está relacionada con la seguridad fronteriza y la contención de grupos armados. La permanencia de las fuerzas israelíes podría intensificar las tensiones en la región.
