El ejército israelí ha emitido una inusual advertencia a los residentes del Alto Galilea, pidiéndoles que abran las ventanas de sus hogares. La medida preventiva se debe a una explosión controlada planeada en el cordón montañoso de Ramim. Las autoridades temen que la detonación pueda causar la rotura de vidrios en las ventanas cercanas si estas permanecen cerradas. Este anuncio poco común ha generado sorpresa y preocupación entre la población local. El ejército no ha especificado la naturaleza exacta de la explosión, pero insiste en que es una operación controlada y segura. Se insta a los residentes a seguir las instrucciones militares para minimizar cualquier posible daño o inconveniente.