Ante la creciente expectativa de un ataque desde Irán, el Comando de Retaguardia israelí se prepara para endurecer las directrices de seguridad para la población. Se espera que se anuncien nuevas restricciones y recomendaciones en las próximas horas. Estas medidas buscan minimizar los riesgos para los civiles en caso de un ataque con misiles o drones. La población está siendo instada a mantenerse atenta a las actualizaciones oficiales y a prepararse para posibles escenarios de emergencia. Las autoridades no han especificado la naturaleza exacta de las nuevas directrices, pero se anticipa que incluirán limitaciones en las actividades cotidianas y la preparación de refugios. La situación se mantiene en alerta máxima mientras Israel evalúa la amenaza y coordina su respuesta.
