Israel ha anunciado la toma de control de un sitio considerado sagrado en Hebrón, anteriormente bajo administración palestina. La decisión, comunicada por el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, ha generado preocupación internacional y condena por parte de autoridades palestinas. El lugar, que alberga la tumba de los patriarcas Abraham, Isaac y Jacob, es venerado tanto por judíos como por musulmanes. La medida se produce en un contexto de creciente tensión en la región y podría exacerbar el conflicto. Funcionarios palestinos denuncian la acción como una provocación y una violación del statu quo. La comunidad internacional ha instado a la calma y al respeto de los lugares sagrados.
