El Brigadier General Barak Hiram asumió el cargo de Jefe de la División de Operaciones del ejército israelí, reemplazando al anterior jefe, el Brigadier General Israel Shomer, quien fue destituido. La ceremonia de nombramiento se llevó a cabo de forma unilateral debido a las circunstancias de la salida de Shomer. La destitución de Shomer se produjo a raíz de una relación sentimental con una oficial bajo su mando, lo que constituye una falta grave en el ejército. Hiram previamente comandó la Brigada de Gaza. Este cambio de mando se produce en un momento de tensión en la región. El ejército israelí busca mantener la estabilidad y la disciplina interna. La situación ha generado debate sobre la ética y la responsabilidad en las fuerzas armadas.