El gobierno ha anunciado que llevará a cabo estudios exhaustivos sobre la rica biodiversidad marina antes de proceder con la recuperación de una isla en la zona occidental. Esta decisión responde a las crecientes demandas de científicos y organizaciones ecologistas que solicitaban una evaluación completa del impacto ambiental. Los expertos insisten en la necesidad de comprender a fondo los ecosistemas marinos presentes antes de cualquier intervención. Además, se ha prometido una consulta pública para involucrar a la comunidad en el proceso de toma de decisiones. El objetivo es equilibrar el desarrollo con la protección del valioso patrimonio natural de la zona. La recuperación de la isla podría tener consecuencias significativas para la vida marina local, por lo que se busca minimizar los efectos negativos y garantizar la sostenibilidad a largo plazo.