Dos estudios recientes han identificado siete naciones insulares con mayor probabilidad de sobrevivir a un colapso global, manteniendo la sociedad y la producción de alimentos. Nueva Zelanda lidera la lista gracias a su aislamiento geográfico y abundantes recursos naturales. Australia destaca por su capacidad de producir alimentos incluso en escenarios de invierno nuclear. Ambos países, sin embargo, enfrentan desafíos debido a su dependencia de importaciones para suministros esenciales. Los análisis revelan que la preparación de cada nación varía considerablemente dependiendo del tipo de crisis global que se presente. Estas evaluaciones evalúan la capacidad de autosuficiencia y la sostenibilidad a largo plazo frente a calamidades mundiales. Comprender estas vulnerabilidades y fortalezas es clave para la planificación y la mejora de la resiliencia global.