Un incendio en la sala de ginecología del Instituto de Ciencias Médicas de Pakistán (Pims) en Islamabad causó la muerte de 14 recién nacidos el miércoles por la mañana. Las autoridades atribuyen el incidente a una explosión en el aire acondicionado, lo que provocó la destitución del secretario federal de salud por orden del Primer Ministro Shehbaz Sharif. Sin embargo, la tragedia ha desatado una ola de indignación entre políticos y periodistas, quienes exigen una investigación exhaustiva y responsabilización. Líderes de la oposición calificaron el suceso como una “negligencia criminal” y una “vergüenza” para el sistema de salud. Se ha pedido una investigación completa para determinar las causas del incendio y responsabilizar a los culpables. Críticos argumentan que las simples expresiones de pesar de los líderes son insuficientes ante la magnitud de la pérdida.