Una residente de Cork, Irlanda, fue acusada de hurto en un supermercado tras intentar ocultar cerveza y gambas valoradas en 16 euros dentro de una mochila infantil. La mujer declaró ante el tribunal que había olvidado que había colocado los artículos en la mochila. Los hechos ocurrieron cuando personal de seguridad del establecimiento notó su comportamiento sospechoso. La acusada argumentó que la mochila pertenecía a su hijo y que no recordaba haberla utilizado para ese propósito. El tribunal consideró la explicación de la mujer y el caso fue resuelto. No se proporcionaron detalles sobre la sentencia final.