Las autoridades policiales irlandesas, los Gardaí, llevaron a cabo registros en propiedades ubicadas en los condados de Longford, Mayo, Roscommon, Wexford y Carlow. La operación resultó en el decomiso de vapeadores ilegales y productos basados en cannabis con un valor estimado de más de tres millones de euros. Las investigaciones siguen en curso para determinar el origen y la distribución de estos productos ilícitos. Esta incautación representa un golpe significativo contra el comercio ilegal de estos artículos en Irlanda. Las autoridades continúan priorizando la seguridad pública y la aplicación de las leyes relacionadas con la venta y distribución de productos regulados. Se espera que se presenten cargos en relación con este caso en los próximos días. La colaboración entre diferentes unidades de los Gardaí fue crucial para el éxito de esta operación.