El Taoiseach (primer ministro) irlandés ha pedido a los diputados que dejen sus teléfonos fuera del Dáil (Parlamento), argumentando que las redes sociales están generando infelicidad entre los jóvenes. Esta solicitud se produce en un contexto de debate gubernamental sobre la posible prohibición del acceso de adolescentes a estas plataformas. El Tánaiste (viceministro) Simon Harris enfatizó la necesidad de actuar ante esta problemática. El gobierno irlandés está considerando medidas regulatorias para proteger a los menores del impacto negativo de las redes sociales en su salud mental y bienestar. La discusión se centra en la creciente preocupación por los efectos perjudiciales de estas plataformas en la juventud irlandesa. Se busca una solución que equilibre la libertad de acceso a la información con la protección de los derechos y el bienestar de los niños y adolescentes.