Un equipo de desactivación de bombas de las Fuerzas de Defensa Irlandesas retiró granadas históricas de un local en desuso en la ciudad de Roscommon. Los artefactos fueron descubiertos en los antiguos locales de una farmacia en Roscommon. Las autoridades no especificaron la cantidad exacta de granadas encontradas, pero confirmaron que representaban un riesgo potencial. El equipo especializado se desplazó al lugar para asegurar, remover y disponer de los explosivos de forma segura. Esta operación destaca la continua presencia de restos bélicos históricos en Irlanda. La zona fue asegurada durante la operación y se ha restablecido la normalidad. Se investigan las circunstancias del hallazgo de las granadas en Roscommon.