El ministro de Vivienda, James Browne, anunció que ha cesado de realizar estimaciones sobre cuándo disminuirá el número de personas sin hogar en el país. Browne argumenta que es más prioritario enfocarse en aumentar la construcción de viviendas a través de modificaciones en las regulaciones de edificación. Esta decisión se basa en la creencia de que un mayor suministro de viviendas es la clave para abordar la crisis de la falta de hogar. El ministro considera que establecer fechas límite para la reducción de la indigencia puede ser contraproducente y distraer de la tarea fundamental de incrementar la oferta habitacional. La estrategia ahora se centrará en acelerar la construcción y facilitar el acceso a la vivienda. Esta nueva aproximación implica un cambio de enfoque desde la predicción de resultados a la implementación de soluciones prácticas y a largo plazo. Se espera que las modificaciones regulatorias agilicen los procesos constructivos y permitan una mayor disponibilidad de viviendas.