Irlanda, punto neurálgico del tráfico de datos transatlántico, enfrenta crecientes preocupaciones sobre la seguridad de su infraestructura submarina. La mayoría de los cables de datos que conectan Europa y América pasan por o cerca de sus aguas, convirtiéndola en un objetivo estratégico. Expertos advierten sobre el riesgo de ataques hostiles y la necesidad urgente de invertir en vigilancia y defensa. El país posee capacidades navales limitadas para proteger esta infraestructura crítica. El aumento de las tensiones geopolíticas exacerba estas preocupaciones, subrayando la importancia de asegurar la conectividad digital. La discusión, en el programa The Big Tech Show, plantea interrogantes sobre la preparación de Irlanda para defender su papel central en la economía digital global.