El primer ministro irlandés, Simon Harris, presentará hoy al Gabinete una propuesta para un nuevo impuesto sobre terrenos baldíos. Esta iniciativa busca gravar los solares abandonados en todo el país. Harris ha criticado la gestión de algunas autoridades locales, calificándola de "alarmante" en relación con el abandono de propiedades. El nuevo impuesto pretende incentivar a los propietarios a desarrollar o vender estos terrenos, revitalizando así áreas urbanas y rurales. Se espera que los ingresos generados por el impuesto se destinen a proyectos de vivienda y regeneración urbana. La medida responde a la creciente preocupación por la disponibilidad de terrenos para la construcción y la necesidad de abordar el problema de los solares abandonados. El gobierno confía en que este impuesto contribuirá a solucionar la crisis de vivienda en Irlanda.
